… Cosas…

… Doctor, ¿en serio quiere escucharlo de nuevo? ¿Cuántas veces se lo he contado? ¿Quince? ¿Veinte? ¿Por qué no me hace una regresión, o me hipnotiza, o lo que sea que hacen los médicos como usted, y se convence de que no le miento? No sé por qué continúo tumbado en este diván…

… De acuerdo, está bien, se lo diré una vez más. Pero será la última…

… Que sí…, que lo he visto… Que sé dónde está… Deberían ir allí en vez de pedirme que lo repita una y otra vez…

… No, nunca he sido sonámbulo. Cuando camino por el jardín estoy bien despierto. Parece una pesadilla, tiene todos los elementos de un mal sueño, pero es real. Esa neblina…, el vaho de mi respiración…, la tenue luz de los farolillos por energía solar… Sí, alumbran poco, pero son muy sencillos de instalar, no necesitan cables…

… De día el jardín es agradable, pero atravesarlo de noche se convierte en una experiencia… aterradora. ¿Ha visto “El Mago de Oz”? ¿El sendero de baldosas amarillas? En mi jardín son negras. Docenas de losetas de pizarra diseminadas entre la hierba, que conducen al… cobertizo. Allí guardo algunas herramientas: el cortacésped, las tijeras de podar, la motosierra, picos, palas…

… A veces hay que cavar hoyos, y la tierra está bastante dura…

… ¿Y las flores? De noche son también negras… Tan negras como los cipreses del seto. Hasta el olor es negro de noche en mi jardín. Incluso la luz de los farolillos es negra…

… Me acerco al cobertizo, con los pelos de punta y la respiración agitada, y desde lejos puedo verlo, esperando tras el cristal, con sus ojos rojos, dos puntos brillantes… Es lo único que se ve, hasta que me acerco, claro, y entonces se distingue su silueta, aún más negra, definida, espeluznante…

… Ya le he dicho que no. No es mi reflejo en el cristal. Está detrás, observándome… Lo he visto mil veces… Ese contorno negro, mirándome con los ojos rojos… siempre está ahí… Su silueta está detrás de mi reflejo…

… Siempre está ahí…

… Siempre…

… Ha sido él. ¿Cómo iba a matar yo a toda esa gente? Ha sido él, está en mi cobertizo, observando… Aprovecha para salir cuando me marcho, cuando no puedo verlo. Los ha matado a todos. Es como la Reina de Corazones… “¡Que le corten la cabeza!”

… ¿Puede aflojarme estas correas? Me hacen daño…

… Sí, claro, los entierra en el jardín. Tiene sitio, y herramientas. ¿Por qué iba a buscar otro lugar? Pero yo lo descubrí. Tiene que creerme. Fui yo quien los avisó. ¿Les habría llamado si los hubiera matado yo…?

… Aquellos agentes no me creyeron, me preguntaron por qué no me mató a mí también…

… Doctor, usted sabe que no le miento, sabe que sigo con vida porque a mí no puede hacerme nada, porque… he visto… cosas…

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Acerca de Alan Rulf

Alan Rulf es el pseudónimo que recoge mi faceta de escritor, para separarla de otros intereses y aficiones.
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4 respuestas a … Cosas…

  1. Alan Rulf dijo:

    Supongo que el mejor regalo es el que no se espera.

    Felices Reyes Magos a todos. Espero que os guste.

  2. Carmen ... dijo:

    Feliz año nuevo
    Me alegra verte
    Que los reyes sean generosos
    Saludos

  3. Has vuelto!!! Feliz año Alan, espero que estes bien y que escribas con más frecuencia a partir de ahora. te deseo lo mejor pRa este 2015. Un abrazo

  4. ¡¡¡plas, plas, plas!!!, en pijama, despeinada, y con cara de feliz, me asomo al pie del árbol de navidad, para ver que me han dejado Gaspar, Melchor, y Baltasar, y .. ¡¡wow!! , tengo un relato de mi querido Alan. No doy crédito, ¿será mi imaginación? ¿serán mis ganas de leerlo?
    No.. ahí está, con un tipico trhiller, que tiene pinceladas de Alicia en el país de las maravillas, y esa sensación de dudar si realmente hay una fuerza extraña que le ha gastado una faena a ese pobre señor, o realmente, la razón, lo abandonó hace tiempo.

    Gracias Alan por tu regalo… uhmm muack
    :9

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